En abril del año pasado, el Consejo Internacional de Críquet (ICC) anunció la creación de un grupo de trabajo específico para apoyar a las jugadoras de críquet desplazadas de Afganistán.
La ICC contó con la asistencia de la ECB, Cricket Australia y la Junta de Control de Críquet de la India.
El apoyo incluía un «fondo específico para proporcionar asistencia monetaria directa». Se desconoce el futuro a largo plazo de dicha asistencia financiera.
La ICC exige a sus miembros de pleno derecho, entre los que se encuentra Afganistán, que cuenten con un equipo nacional femenino, pero el equipo masculino ha mantenido su estatus de Test.
En abril, la FIFA aprobó el regreso de Afganistán a las competiciones internacionales de fútbol femenino.
Los jugadores de críquet refugiados han pedido a la ICC que siga el ejemplo de la FIFA y permita que los jugadores exiliados compitan representando a Afganistán.
«La FIFA ha brindado una gran esperanza a muchas atletas afganas y ha demostrado que, sin importar dónde vivan, pueden representar a su país y seguir su pasión», declaró la jugadora afgana Shafiqa Khan a ABC Sport de Australia.
«Podemos representar a las mujeres afganas que viven en su país y ser la voz de un millón de niñas a las que se les niegan sus derechos básicos y que desean seguir sus sueños.»