Las noticias de Fabrizio Romano vuelven a sacudir el ecosistema del Manchester United: Ole Gunnar Solskjær mantiene conversaciones avanzadas con el club para asumir el cargo de entrenador interino. Ruben Amorim ha sido despedido y se avanza con rapidez para reemplazarlo. Según el periodista italiano, las conversaciones con Solskjær son positivas y están bien encaminadas.
Solskjær quiere el puesto y se le considera un candidato serio a nivel interno. No hay problema con la duración del contrato, y el noruego está dispuesto a aceptar. La decisión final ahora está en manos del Manchester United.
Una figura familiar en Old Trafford
Este posible regreso tiene, obviamente, un gran peso simbólico. Solskjær conoce el club al dedillo, tras haber ocupado el cargo entre 2018 y 2021, con resultados dispares, pero con una sólida relación con el club y parte de la afición. En un nuevo período de inestabilidad deportiva, el United podría optar por una solución a corto plazo que le resulte familiar y tranquilizadora.
Aún no se ha firmado nada, pero el expediente avanza con rapidez. El club ahora debe decidir: apostar por una opción conocida internamente para apagar el fuego o elegir otra vía para gestionar la transición. Una cosa es segura: el nombre de Solskjær vuelve a estar muy presente en Old Trafford.