Después de Venezuela, ¿qué países podrían ser los siguientes en la fila para recibir la ira de Trump?

El segundo mandato del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, se está caracterizando por sus ambiciones en política internacional.

Puso en práctica sus amenazas a Venezuela al capturar al presidente del país y a su esposa en su casa fuertemente custodiada en la capital, Caracas, en una redada que terminó la noche del viernes y se convirtió en sábado la semana pasada.

Al explicar este ataque, Trump se refirió a la Doctrina Monroe de 1823 y su compromiso con el hemisferio occidental, y luego la rebautizó como Doctrina Monroe.

A continuación se presentan algunas de sus recientes declaraciones advirtiendo a otros países que están siendo monitoreados por Washington.

Estados Unidos ya tiene una base militar en Groenlandia –el Centro Espacial Pituffik–, pero Trump quiere toda la isla.

«Necesitamos Groenlandia por razones de seguridad nacional», dijo a los periodistas, añadiendo que la región estaba «llena de barcos rusos y chinos por todas partes».

Esta gran isla ártica, que pertenece al Reino de Dinamarca, está situada a unos 3.200 kilómetros al noreste de América.

Depende de tierras raras, esenciales para la producción de teléfonos móviles, vehículos eléctricos y equipo militar. Hoy en día, la producción de tierras raras de China supera con creces la de Estados Unidos.

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