La iraní Narges Mohammadi, ganadora del Premio Nobel de la Paz, ha sido trasladada de la cárcel a un hospital de Teherán ante la preocupación por el deterioro de su salud.
Las autoridades iraníes concedieron a la activista de derechos humanos «una suspensión de la pena bajo fianza elevada», según informó el domingo una fundación dirigida por su familia.
Su hermano, Hamidreza, declaró a la BBC que se sentía aliviado de que ahora recibiera el tratamiento adecuado por parte de su propio equipo médico. Sin embargo, advirtió que aún no se conocía la gravedad de su estado.
La semana pasada, la familia y los partidarios de Mohammadi advirtieron que podría morir en prisión tras sufrir dos presuntos ataques cardíacos a principios de este año.
Esta mujer de 54 años, vicepresidenta del Centro de Defensores de los Derechos Humanos en Irán, fue galardonada con el Premio Nobel de la Paz 2023 por su activismo contra la opresión de las mujeres en Irán y por la promoción de los derechos humanos.
Tras las súplicas de su familia para que la trasladaran de prisión, Mohammadi se encuentra «ahora en el Hospital Tehran Pars para ser tratada por su propio equipo médico», según informó la Fundación Narges Mohammadi en un comunicado el domingo por la noche.
Había pasado 10 días en un hospital en Zanjan, a unos 265 km (165 millas) al noroeste de la capital, donde cumplía su condena.
«La vida de Narges Mohammadi pende de un hilo», declaró en un comunicado su marido, Taghi Rahmani, residente en París.