La ruptura entre Enzo Maresca y sus superiores es una herida abierta y sigue causando dolor.
No ha habido ninguna escalada de los comentarios originales del italiano, pero tampoco ha habido disculpas ni ninguna resolución.
El ambiente en estas conferencias de prensa se ha vuelto incómodo y discordante, y existe el temor de que pueda socavar lo que ha sido un comienzo razonable de la temporada.
El Chelsea está cuarto en la Premier League, en las semifinales de la Copa Carabao y podría evitar la ronda de play-off de la Liga de Campeones si gana sus dos últimos partidos de la fase de liga.
Pero ¿podría esta incertidumbre empezar a afectar a un equipo que apenas empezaba a verse consolidado?
Por ahora, solo Maresca está obligado a hablar como entrenador de la Premier League. Ni la directiva ni los altos cargos de Stamford Bridge están obligados a hacer declaraciones. Esto deja mucho sin decir públicamente y da pie a la especulación.