La Roma llega a Glasgow tras dos derrotas ajustadas y busca mantener su nivel de aspiraciones nacionales y europeas.
Los Giallorossi fueron derrotados por 1-0 por el campeón Napoli en el Stadio Olimpico después del receso internacional, un resultado que los sacó del primer puesto, algo que habían logrado por primera vez en una década.
El domingo fueron derrotados por el mismo marcador en Cerdeña por el Cagliari, tras quedarse con 10 hombres debido a la tarjeta roja mostrada al lateral derecho turco Zeki Celik.
La Roma se mantiene a sólo cuatro puntos del líder y continúa teniendo la mejor defensa de la Serie A, aunque es la que menos golea entre las diez primeras.
En la Europa League, están cerca de asegurar su pase a la fase eliminatoria, con una victoria más. Derrotaron al Midtjylland, el vencedor del Celtic, en su último partido, lo que servirá de advertencia a los campeones escoceses, dada la lección que aprendieron contra el mismo rival en Dinamarca el mes pasado.
Los hombres de Gian Piero Gasperini ya ganaron en Glasgow esta temporada cuando barrieron al Rangers hace poco más de un mes y estarán decididos a infligir más miseria a la infancia del reinado de Wilfried Nancy en Parkhead.
Los romanos llegan sin el máximo goleador de la temporada pasada, Artem Dovbyk, entre otros, pero este será un gran examen de las credenciales eliminatorias del Celtic.